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KANONEN
Kanonen, ese es el nombre de la atracción que me dejó traumatizada el otro día... Estuvimos en el parque de atracciones Liseberg, muy cerquita de donde vive Raúl porque se llega en 10 minutos andando. Es muy parecido al Jaguar de Isla Mágica, y tal y como se puede deducir de su nombre es una especie de cañón. Ay! que mal lo pasé!!!! No estoy acostumbrada a montar en nada de esto y tampoco me gusta porque soy muy miedica para estas cosas, pero no sé cómo Raúl consiguió convencerme... Nada más llegar ese fue el primer sitio donde nos montamos, casi nada... Supongo que lo haría para que lo peor lo pasara cuanto antes... Lo pasé fatal, conforme nos íbamos acercando a la atracción me temblaban más las piernas. Ya una vez sentados la vista que tenía delante mía (una cuesta enorme hacia arriba casi vertical) no me ayudaba mucho a superar el trauma, y para colmo sabía que salíamos disparados... Por fin llegó el momento. Estaba tan asustada que no abrí los ojos para nada, y no paré de chillar hasta que se paró. Con los ojos cerrados no sabía si estábamos boca arriba, boca abajo, de lado... Ay!!!! Menos mal que no duró mucho. Lo peor fue que Raúl tampoco disfrutó porque estuvo pendiente de mí todo el tiempo y terminó con el cuello regular.Luego de esto lo demás parecía una tontería. Nos montamos en un tren que era como una montaña rusa, en los coches locos, en una especie de barca vikinga pero que giraba, en los tronquitos, entramos en el laberinto de los espejos, en una casa del terror... Raúl a parte de todo esto se montó en la montaña rusa, otra vez en el Kanonen y en una esperie de columpio que iba superrápido y que para colmo te ponía casi boca abajo. Según él esa... (...)Vacaciones en el mar...
Ayer decidimos darnos un paseillo por Dinamarca, y qué mejor forma de hacerlo que yendo en barco. Pensaba que el viaje nos iba a salir muy caro, pero qué va, solo 15€ ida y vuelta. Son 3.15 horas de recorrido desde Göteborg, pero se te pasan volando. Puedes darte paseillos por el barco, por cubierta, quedarte tomando el sol, irte al supermercado, comer en alguna de las cafaterías o restaurantes que hay, jugar a alguna partidilla en la sala de juegos... Para lo que cuesta el viaje merece la pena.Llegamos a Dinamarca sobre las 12.30, más concretamente a la ciudad de Frederikshavn, y cogimos un bus que nos llevó directamente a una playa que estaba cerca. La playa era totalmente virgen, y había muy poquita gente. Estuvimos escasamente 2 horas, pero cogimos hasta colorcito... Luego nos dimos una vuelta por la ciudad y a las 20.00 estábamos de regreso. Mereció la pena el viaje simplemente por montar en el barco. Os recomiendo la experiencia.